Sonora, pionero en programas y políticas públicas nacionales

2020-03-19 | Eugenio Madero

En la historia de la función pública y de luchas sociales a nivel nacional, Sonora ha sido pionero en oficializar programas, planes de trabajo y hasta estrategias que han sido adoptados por gobiernos de otras entidades del país y de la propia Federación.

Basta recordar que la región de Cananea, es considerada como “La Cuna de la Revolución”; luego de que, en 1906 los empleados de la mina se fueron a la huelga para exigir las ocho horas de trabajo diario y prestaciones que se fueron integrando durante el Siglo XX y lo que llevamos del XXI.

Para no irnos muy lejos en nuestra historia:

Todavía tenemos presente que durante el sexenio del gobernador Manlio Fabio Beltrones (de 1991 a 1997), se extendió en Sonora la política pública de libros gratuitos para los estudiantes de nivel Secundaria; luego de haberse entregado en 1960 los primeros ejemplares en las aulas y en los planteles de Primaria, cuando el presidente de México era Adolfo López Mateos.

Más adelante y durante el mandato estatal de Eduardo Bours (del 2003 al 2009), se creó el programa “Regreso a Casa”, cuyo objetivo sigue siendo enviar a sus lugares de origen (y sin ningún costo) a los niños que son deportados de Estados Unidos y que no vienen acompañados por ningún familiar.

En meses recientes, la aplicación llamada “Mujeres Seguras” -creada en los teléfonos celulares por la Secretaría de Seguridad Pública que dirige David Anaya Coley-, ha sido integrada a los programas y políticas públicas de otras entidades del país.

Con la pandemia del Covid 19, el Gobierno del Estado que encabeza Claudia Pavlovich no se esperó a que la Federación volteara a vernos para que nos mandasen los recursos que hasta ahorita no han llegado.

Simplemente nuestras autoridades estatales se pusieron las pilas-desde muy temprano- y tuvieron la iniciativa de fortalecer las acciones de prevención, atención y monitoreo de este nuevo mal que ha acabado con miles de vidas en todo el mundo.

Considerado este virus, incluso, como el enemigo principal de la humanidad.

Mientras el Presidente de la República...¡bien, gracias!, anunciando los avances de la construcción del aeropuerto de Santa Lucía (al que llamarán Felipe Angeles, lugarteniente de Francisco Villa durante la Revolución Mexicana) y lanzando una campaña contra el consumo de drogas llamado “En el mundo de las drogas no hay final feliz”.

Acciones que sí creemos son muy necesarias para los mexicanos, pero que no resultan ser tan urgentes como las estrategias que se deben de fortalecer para evitar la propagación del Coronavirus, pandemia que al menos en nuestro país registraban hasta la noche de este jueves 164 contagios.

En Sonora, como lo han comentado periodistas y actores políticos desde el centro de la república, se han fortalecido los tres aspectos que comenté en párrafos anteriores (prevención, atención y monitoreo).

Además se han aplicado y de manera muy eficiente las políticas de comunicación, las cuales han mantenido la atención y el acato a las instrucciones giradas por la Secretaría de Salud bajo el mando de Enrique Claussen Iberri y su cuerpo de médicos que estudiaron este tipo de especialidades.

Tan estrecha y constante ha sido la comunicación instruida por la gobernadora Claudia Pavlovich, que el pasado miércoles antes de juntarse con su Gabinete Legal y Ampliado, también lo hizo con los 72 Alcaldes de todos los municipios de nuestro estado.

Unidos en un solo esfuerzo, todos y cada uno de los Presidentes Municipales están tratando de evitar que se propague la enfermedad que hasta este jueves por la tarde noche -repito- sumaban apenas dos contagios en Sonora.

Y ambos, concretamente en Hermosillo.

Mientras que el Presidente de la República… ¡otra vez… bien, gracias!, desacatando las instrucciones que él mismo ha dicho son correctas por parte de sus funcionarios del sector Salud.

Concretamente desobedeciendo las recomendaciones de su secretario en el ramo, Jorge Alcocer y su subsecretario, Hugo López Gatell, quien tuvo su primer desliz en este sexenio diciendo la burrada de que el presidente Andrés Manuel López Obrador no se podía contagiar pese a sus constantes roces con la gente porque a él lo protege “una fuerza moral”.

¡Plop!, diría el famoso Condorito “ochentero” que leíamos en una revista chilena.

Si mal no recuerdo.

Peor todavía, se ve el Mandatario de la Nación diciendo que sus amuletos “Detente” y quién sabe qué cosas más, son los que lo protegen de cualquier contagio o situación que le pudiera perjudicar.

Si me permite la opinión de este humilde juglar de la política (que creció con una abuela que me enseñó a distinguir entre el bien y el mal, a creer en Dios y a estudiar, a no absorber resistol 5000 ni a fumar mota con los mariguanos de El Jito), creo que el Presidente de la República le está dejando todo a la buena fe y a los rezos de la gente.

Pese a que de sobra sabemos que éste es un asunto científico, y en el cual todo mundo debemos obedecer las instrucciones de los profesionistas que estudiaron para eso.

Leyendo la columna de Lourdes Morales Canales -del periódico El Universal-, afirma que en Chihuahua y Sonora se han aplicado excelentes políticas de comunicación que van enfocadas a limitar la propagación de este maldito virus; resaltando también la periodista el buen trabajo de prevención que se ha hecho en Campeche.

Aquí en Sonora, el Gobierno del Estado no solo se ha concentrado a hacer un llamado a la población por las diferentes vías informativas.

Funcionarios del actual sexenio como el mismo secretario de Salud, Enrique Claussen Iberri; su similar de Economía, Jorge Vidal Ahumada; y la jefa del Ejecutivo, Natalia Rivera Grijalva; se reunieron con líderes empresariales para exhortarlos a tomar medidas precautorias que serían temporales y que les podrían ser costosas.

Pero que en el corto y mediano plazo se recuperarán; ya que se trata de segmentar los horarios o determinar paros laborales en sus empresas.

En pocas palabras, pues, se trata de evitar aglomeraciones de gente.

Un ejemplo de estas decisiones necesarias, se registró con el paro de labores que harán a partir de hoy en la planta Ford de Hermosillo, la cual es considerada como la fuente de empleo más grande de Sonora.

Aunque previamente, ya habían tomado muchas medidas para evitar los contagios entre sus trabajadores.

El que me llamó la atención con sus declaraciones durante esta semana, fue el dirigente estatal de la CTM, Javier Villarreal, ya que sugiere un montón de cosas para las empresas, el Seguro Social y demás instancias; pero nunca dice que les perdonará a los trabajadores sus cuotas sindicales.

Lo cual sería una buena idea que se hiciera en todo el país.

Y no nomás de la CTM, sino de la Catem, la CIT y demás sindicatos independientes.

Igualmente sería muy bueno que López Obrador nos apoyara a todos los mexicanos con no cobrarnos la energía eléctrica durante estas semanas de receso obligatorio.

Ajá.

En vista de que el Coronavirus tiene mucho para comentarse, lo iremos desglosando para la siguiente semana, ya cuando me normalice con mis columnas diariamente.

Por lo pronto les deseo un feliz fin de semana, encerrado en su casa y con su familia.

Hasta entonces.


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