Llegaron los malos… y ¿Corrieron los buenos? 

2018-10-08 | Gustavo Tena

No entiendo la sorpresa por los ataques de Guaymas y los de Hermosillo, yo no soy experto en seguridad y desde hace 8 o más meses, en algunas columnas y otras publicaciones he comentado que es obvio que, si se calentó el sur del estado, se va calentar el centro y resto. También he criticado el hermetismo de las autoridades respecto a las medidas de seguridad que se están tomando o NO como prevención…  y como respuesta siguió el mismo hermetismo.  

Después de los eventos violentos de los pasados días, da la impresión de falta de prevención  y trabajo de seguridad del  gobierno estatal y su equipo de seguridad.  Muy mal se ve en la opinión de quienes componemos la ciudadanía, sobre todo, con la renuncia de los responsables de la seguridad en Sonora, que daban la imagen de que eran los “non plus ultra” y de repente… tiran la toalla y sin dar una explicación acorde a los momentos. 

Desde hace muchos meses todos… TODOS sabemos que la delincuencia está avanzando dentro de Sonora y resulta que los sorprenden en Guaymas y luego en Hermosillo, bueno, en Hermosillo ya como que no los agarró con los dedos en el marco de la puerta y hubo una actuación más profesional de las policías. Pero ¿En serio? El 4 y 5 de octubre renuncian los meros, meros de la seguridad, en el momento más crucial para toda la ciudadanía y para los mismos policías que están siendo atacados y masacrados… sus líderes simplemente los abandonan.  No creo que el ex fiscal Rodolfo Montes de Oca y el ex secretario de seguridad del estado, Adolfo García Morales, “casualmente” tuvieron “situaciones personales” que les obligaron a renunciar precisamente en los momentos más álgidos y de mayor necesidad en territorio sonorense. 

Los silencios producen más preguntas ciertamente y en este tema de seguridad ya son muchos estos silencios.  

Pues ahora, con esto de que octubre es el mes de las sorpresas, leyendo la columna más reciente de Luis Fernando Oropeza, “Para los de a pie”, me entero que pueden pasar hasta 30 días en que la seguridad del estado va a estar acéfala (Sin cabeza), no pues genial, si habiendo gato, los ratones se pasean, hacen pachanga y se curan las crudas, ahora no habiendo gato…  o pensándola un poco más y detenidamente… a lo mejor nunca hubo gato, a lo mejor teníamos unos actores personificando al gato… ya desvarié. Volviendo al tema. Si, 30 días sin responsables de seguridad, pueden ser menos, pero con el circo que tenemos de congreso seguramente se van a gastar cada uno de esos 30 días agregando más incertidumbre al ya de por si estancado congreso del estado de Sonora. 

Si vamos atando cabos, el panorama se presenta muy  caótico en varios frentes…  Tenemos a la delincuencia que le declara la guerra a las policías (Realmente no es a los policías… haber piénsele), renuncian “por cuestiones personales“ las cabezas de la seguridad del Estado, los diputados no están legislando por que andan agarrados del chongo corriendo a los que si conocen y operan al congreso, lo que va a retrasar el tener nuevas cabezas de la seguridad en Sonora… cabe elucubrar de mi parte, que cuando estas cabezas lleguen, se les van a poner mil peros y no los van a dejar trabajar…   

Pero que conste que los primeros en faltarle el respeto al gobierno estatal haciendo exactamente lo que le diera la gana, es SICTUHSA, a lo mejor de ahí sacaron la idea los delincuentes que podían hacer lo que quisieran en Sonora y siguieron el ejemplo de esta organización que se le había chipiloneado desde ya hace buen rato. Piénsele ciudadano, piénsele. 

Gustavo Tena H.
Fotógrafo profesional y ciudadano
Un ciudadanov1966@gmail.com

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