¡Agua va!

2018-10-07 | Omar Alí López

Cuando no existían servicios de drenaje en las ciudades, el método para deshacerse de los orines era tirarlos en la calle; se reunían en un balde y se arrojaban anteponiendo el grito de ¡agua va!

Por supuesto, había quienes no gritaban y simplemente arrojaban la inmundicia acumulada del día. El asunto se ponía peor cuando se arrojaban desde los balcones sin avisar, dejando a los desprevenidos transeúntes con olorosas consecuencias.

¡Agua va!, ¿será el grito que envía el crimen organizado a la sociedad sonorense con los acontecimientos de Guaymas y Hermosillo?

Con o sin aviso, ambos casos se antojan de funestas consecuencias. ¿A quién le tocará la inmundicia?

Mientras vislumbramos el futuro, por lo pronto las fuerzas del mal han demostrado en los pasados eventos su capacidad para reclutar a jóvenes en sus filas, y el poco respeto que le tienen a la vida de otro ser humano.

Nunca dejará de asombrarme el rencor que se debe generar al interior de uno mismo para quitarle la vida a una persona, sobre todo si es por encargo; pero al final, es una característica descrita en la naturaleza del hombre que merece otro espacio.

Lo sucedido es una llamada de atención para todos y todos juntos debemos colaborar para atender el problema. No crea que el gobierno va a resolver todo.

Las renuncias del secretario de Seguridad Pública y del titular de la Fiscalía del Estado de Sonora incrementarán el ambiente de desgaste del Estado, y deberán ser remplazados a la brevedad, privilegiando los intereses de la seguridad de los sonorenses y alejándose de los intereses políticos que esos nombramientos pudieran generar en un Congreso en crisis.

También es necesario resolver las áreas acéfalas de la administración pública estatal como la Secretaría de Educación y Cultura y la Secretaría de Desarrollo Social, por ejemplo, que llevan meses sin operar al 100%. Seguramente muchos programas están a la espera de titulares con oficio y que puedan enfrentar una problemática íntimamente relacionada con las oportunidades sociales.

Es un llamado para la sociedad misma, porque debemos estar más atentos a las cosas que rodean a nuestros hijos. 15 y 17 años son las edades de los jóvenes sicarios que participaron en los acontecimientos del pasado viernes en Hermosillo, y 20 años la edad de la joven policía que murió en Guaymas con la esperanza de servir a los demás. Hay desproporción… Amén del malsano y violatorio código de asesinar mujeres.

Debe evitarse a toda cosa entrar en crisis de gobernabilidad, como le pasó a Padrés, y debe atacarse el problema con firmeza y resolución. Las consultas externas no sirven.

¡Agua va! se usaba como advertencia en algunas ciudades “civilizadas” europeas hasta entrados los años 1400; pero en México ya en el 200 a.C. los teotihuacanos contaban con un complejo y completo sistema de drenaje y desagüe. Incluso hoy se sabe que eran capaces de separar el agua de lluvia, las potables y las “negras”; verdaderas obras de ingeniería que sorprenderían a cualquier experto de la actualidad.

¿Qué nos pasó? ¿Qué nos pasa?

 


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