Los morenos llegaron ya

2018-09-16 | Omar Alí López

Jamás será intención de quien escribe minimizar los resultados electorales del pasado 1 de julio; intentarlo sería una aberración en todos los sentidos, porque las democracias se construyen precisamente con la decisión de la mayoría de los votantes… Y el pueblo siempre tiene la razón.

Nótese que usé el término ‘pueblo’ y no el de ‘sociedad’.

Pero sí me parece preocupante lo que estamos viendo en el panorama nacional, estatal y municipal, a raíz las votaciones.

Entiendo que sin los resultados electorales no tuviéramos la oportunidad de ver a 26 mujeres gobernando municipios, o representantes populares como El Mijis o como el diputado electo de Guaymas, que baila muy bien por cierto; pero, ¿no sería bueno cuidar las formas de la política?

Es absurdo ‘chafear’ –válgame el término– el entorno político con el único argumento de que se trata de una nueva clase de personajes surgidos del pueblo y, por esto, todo lo que hagan debe causarnos gracia, admiración y sorpresa. Los Poderes en que se divide el Estado son soberanías que deben ser respetadas por lo que representan en una nación democrática, y no debieran ser socavados por esos vacuos argumentos de la discriminación.

Ahora resulta que todos los nuevos funcionarios son clones de José Mujica.

Una cosa es tener toda una vida de actitudes coherentes con una forma de pensar y otra muy diferente es asumir una postura convenenciera ante un resultado electoral. La humildad no ‘aparece’ en las personas por arte de magia. Los valores se educan e inculcan en la familia y se fortalecen en las escuelas.

Lo que sí esperamos los hermosillenses y sonorenses son prontas respuestas a los problemas que nos aquejan; porque se incrementan en lugar de disminuir, y parecieran no tener fin.

Coincido plenamente con la alcaldesa electa de Hermosillo en el sentido de que se debe gobernar de la mano de las y los ciudadanos, y que la corresponsabilidad nos permitirá atender más rápido nuestras necesidades; pero para ello hay que empoderar a los ciudadanos y convertirlos en parte de la solución y no del problema, y la verdad no creo que eso suceda en lo inmediato.

Y menos será una tarea fácil si van a ocupar más tiempo en venganzas políticas simuladas de búsqueda de justicia y combate a la corrupción.  Sin embargo, deberemos comenzar en algún momento, si es que en realidad deseamos el bienestar social.

Habrá que ver cuál de los preceptos gana: si el de atender los problemas de los hermosillenses o el de ‘empapelar’ funcionarios, porque en primer lugar fue el hartazgo a los pretextos lo que les permitió alcanzar el triunfo a los nuevos ediles y diputados.

Se pueden hacer las dos cosas al mismo tiempo si se quiere, solo hay que cuidar las formas.

Y en verdad hay mucho por hacer en todos los municipios de Sonora.

Hay que seguir picando piedra hasta que esta se quiebre, y del interior renazca la deseada tranquilidad y seguridad; disminuya la desigualdad; se reduzca la corrupción y termine la impunidad; y se promuevan verdaderos cambios sociales que nos permitan vivir en comunidad.

No será nada fácil porque desde 1910 andamos tras eso… y nadie quiere otra revolución, ¿o sí?

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