Un Estado creíble y eficaz

2018-01-16 | Noé Becerra

La corrupción, la impunidad, el tráfico de influencias, las facultades discrecionales en los actos administrativos, la violación frecuente de las leyes y la opacidad en la rendición de cuentas, son las principales causas del cáncer que tiene a México y sus gobernantes, totalmente agobiados. 

Pero esto no es nuevo. Lo que sucede es que en la actualidad es tan pestilente el cáncer que muchos lo comparan con una gran olla de excremento que está desbordándose por doquier sin que las autoridades quieran hacer nada, justamente porque trabajan a destajo, es decir, de acuerdo con lo que diario se les presenta. Dicho en otras palabras, no tienen un plan de gobierno previamente diseñado. 

Cuando las maestras María de los Ángeles Ríos Ruíz y María Leoba Castañeda Rivas realizaron un reconocimiento póstumo a la Doctora y catedrática de la UNAM, Doña Aurora Arnáiz Amigo, citan que ésta sostenía en sus críticas al sistema de gobierno, que al tratar de encontrar o ubicar las deficiencias que ha cometido el Estado mexicano, se encontró con verdaderos monstruos que amenazan con devorar al Estado, impidiéndole cumplir con sus fines. 

El autor de esta columna sostiene que esos monstruos son en la actualidad los que al principio han quedado descritos. Pero he de insistir, cuando los hechos delictivos provienen de las distintas esferas y niveles del poder político, se torna más grave, pues es el Estado quien tiene la fuerza coactiva para determinar lo que corresponda, si el ciudadano corrupto no se somete a sus deseos. 

En la fórmula Ciudadano corruptor-Gobierno corrupto, y Gobierno corruptor-Ciudadano corrupto, se da una de las más terribles figuras de lo que el Estado no debe ser. Niega con ello su naturaleza, su esencia, su justificación de existir, por lo que es de manera urgente el cambio a la forma de gobierno, o mejor aún, la decisión presidencial a partir de Diciembre de 2018 de hacer un verdadero cambio de paradigmas. 

Y el Estado Mexicano debe reafirmarse con un solo movimiento de ajedrez, sobre el cumplimiento, observancia y aplicación de la ley, escoger a los mejores hombres y mujeres, que sean pensadores y buenos ideólogos para controvertir la problemática nacional. 

Ser mano dura con los Estados y Municipios. Estos son reflejo fiel de lo que ocurre en la Federación. Aunque muchas veces se invierte la fórmula. Muchos Estados del país se creen totalmente independientes del pacto federal, y los municipios según el artículo 115 Constitucional se creen totalmente independientes de los Estados. 

Se requiere un todo, absolutamente unido, eficaz, eficiente, pero sobre todo un cambio de estructuras mentales y ejemplo de valores éticos para desempeñar un cargo público en bien de aquellos a quienes tiene la obligación de servir. ¡Y servir bien!. 

Mucho se ha discutido si es el ciudadano unido como sociedad quien puede y debe hacer el cambio de aquello que no le parezca o si bien es el gobierno el adecuado para el cambio estructural. Si partimos de la base de la experiencia y la observación es obvio que el Estado o Gobierno es quien tiene la fuerza suficiente y los elementos necesarios para impulsar el cambio. 

Es en el gobierno mismo donde hoy por hoy se encuentra la banda delictiva más gruesa, y donde debe ser atacada de frente la corrupción y la impunidad por quien gane las elecciones el próximo mes de julio. Sí, amable lector, un dirigente de un país, puede y debe imponer planes y programas tales, que sirvan para modificar la conducta de ciudadanos y servidores públicos. 

Es innegable que mientras el gobierno no quiera, o permita que dentro de la esfera pública existan funcionarios y empleados que delincan, la suerte de México estará echada para que siga siendo un país de cínicos y corruptos que encuentran en la impunidad la mejor arma para continuar violando la ley. 

Pero habrá qué preguntarse, ¿por dónde empezar?. Y la respuesta sería: Justamente por donde la corrupción y la impunidad empezaron: por los Estados de la República y sus municipios. 

O usted, ¿qué opina amable lector?.

El autor es abogado postulante por la UNAM, ha sido catedrático universitario en varios Estados y articulista en diversos periódicos del país. Teléfono (6621) 57.7114 celular  primalex2010@hotmail.com

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