“Tengo una batanga”

2017-12-17 | Omar Alí López

La Real Academia Española de la Lengua dice que las batangas son los refuerzos “de cañas gruesas de bambú que llevan a lo largo de los costados algunas embarcaciones filipinas”. Se utilizan para darle estabilidad a las embarcaciones, pero en Sonora entendemos la palabra para referirnos a los remolques jalados por vehículos.

Hay infinidad de tipos y al parecer no existe mucho acuerdo para sus categorías. Si usted hace una búsqueda por Internet, encontrará que hay remolques de caja, cama baja, habitación, jaula, plataforma, para postes, refrigerador, tanque, tolva y otros, mismos que pueden ser de diferentes extensiones y pueden soportar varios pesos; hay desde 500 kg hasta 30 toneladas, con uno o más ejes, y con cuatro o más llantas.

También las puede encontrar por clasificación dependiendo del uso que se les dé. Así, es posible encontrar batangas para transporte de escombros, caballos, maletas, de usos múltiples, y un largo etcétera que no es el motivo de este escrito.

Lo que sí es motivo es que al tratarse de un ‘aditamento’ para los vehículos, éste debe de tener placas de circulación, y debe cumplir las normas marcadas para tal efecto establecidas en la Ley: “deberá estar provisto de un número par de lámparas indicadoras de frenaje que emitan luz roja al aplicar los frenos de servicio y visibles bajo la luz solar normal desde una distancia de 90 m. atrás, excepto los vehículos que fueron fabricados solamente con una de estas lámparas. En combinaciones de vehículos solamente será necesario que las luces indicadoras de frenaje sean en la parte posterior del último vehículo”.

Y “de acuerdo a lo dispuesto en las Leyes y Reglamentos relativos al tránsito de vehículos en el Estado de Sonora, los remolques o vehículos afines, para circular deben portar placas y tarjeta de circulación. El interesado debe acudir a la Agencia Fiscal o Sub Agencia Fiscal que corresponda a su domicilio a realizar su solicitud…”

Así que así lo hicimos y nos dirigimos a la agencia fiscal, ya que el comité vecinal de nuestra colonia siempre se ha distinguido por cumplir con esta clase de disposiciones. Pero había un problema, porque no cumplíamos con la parte que dice “…y presentar: 1.- El vehículo para revisión física de características y obtener una calca de la serie vehicular”.

Esto se debe a que mandamos hacer la batanga, para usarla en nuestros sábados comunitarios y subir ahí ramas o escombro. Si usted ve los precios en las diferentes páginas de venta, sabrá que es mucho más barato mandarla fabricar que comprarla hecha. Y al no cumplir con esa parte del requisito porque no cuenta con una serie vehicular, decidimos mejor presentarnos para preguntar.

– Buenos días.

– Buenos días.

– Tengo una batanga, que mandamos fabricar, y quiero saber qué requisitos debo cumplir para emplacarla.

– Necesita el número de serie del vehícu…

– Como le digo, la mandamos fabricar con un herrero y no cuenta con un número de serie.

– Entonces no puede emplacarla.

– Pero, ¿cómo puedo hacerle? Si no le pongo placas, me arriesgo a que me detengan los agentes de Tránsito por no portar placas.

– ¿No tiene el número de serie?

– No, como le digo, la mandamos fabricar.

Perturbado por la situación, el servidor público le pregunta a su compañera:

– ¿Se puede emplacar una batanga que se mandó fabricar?

– Debe tener los 11 dígitos de la serie para ponerle placas.

– Sí, pero se mandó fabricar y no tiene número de serie.

– Si no tiene número de serie, entonces no puede emplacarse.

Con esa respuesta, se dirige a mí y me dice:

– No podemos emplacarla, entonces.

– Y si me detiene Tránsito, ¿le digo que en la Agencia Fiscal no me la quisieron emplacar?

– Si no tiene número de serie no se puede emplacar. Verá, déjeme confirmar con mis superiores.

Pasan tres minutos.

– En efecto, no se puede emplacar una batanga mandada a hacer.

– Entonces, ¿qué puedo hacer? ¿cómo le pongo placas para que Tránsito no me detenga porque no las trae?

– Revíselo con Tránsito, ese es otro gobierno.

Con esa tajante respuesta en mente, me dirigí a Tránsito Municipal.

– Buenos días. Tengo una batanga que quiero emplacar, pero en la Agencia Fiscal me dicen que no me pueden dar placas porque se mandó fabricar, ¿cómo puedo resolver esta situación si Tránsito me detiene?

– Buenos días. Si no trae placas, de seguro los oficiales lo van a multar.

– Sí, lo sé. Lo que quiero saber es cómo puedo resolver este asunto.

– ¿En la Fiscal le dijeron que no se puede ponerle placas?

– Así es. Me recomendaron que viniera a Tránsito a ver qué procede.

– Pues si no trae placas lo van a multar por no cumplir con la Ley de Tránsito. ¿Qué le falta a la batanga?

– Está nueva, recién hecha. Cumple con todas las disposiciones de luces de advertencia, preventivas y esas cosas. Solo que como la hizo un herrero no tiene número de serie y éste se requiere para las placas.

– Invéntele uno, mejor– Ya con tono burlón.

– Pero haríamos algo ilegal.

– Haga eso o afíliela con un PAFA.

Así las cosas en este país. Es más fácil entrar a la ilegalidad que cumplir con la Ley.

 

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